martes, 7 de junio de 2011

Poveda de la Sierra (Guadalajara).


Poveda de la Sierra desde la reconquista hasta el siglo XII perteneció al Común de Villa y Tierra de Cuenca, rigiéndose por su fuero, pasando después a pertenecer al sexmo de la Sierra del Señorío de Molina y bajo el control de la Diócesis de Cuenca. Durante la reforma territorial del siglo XIX, la localidad, como todo el Señorío de Molina, fue asignada a la provincia de Guadalajara.

Gran parte de su territorio se encuentra dentro del Parque Natural del Alto Tajo y su zona periférica de protección, lo que determina que su fauna y flora sean los propios del Parque, destacando la gran diversidad florística y las extensas masas de pinares, así como la presencia de distintos tipos de águila, halcones, buitres, búhos reales, cabras montesas, corzos, ciervos y jabalíes.

En el entorno de la población nos encontramos con el conocido Salto de Poveda, espectacular caída de agua de más de 20 metros de altura, formada por el derrumbe de una antigua presa del río Tajo. Se accede tomando la pista forestal que parte de la carretera CM-210, a unos 3,5 kilómetros del núcleo urbano dirección Molina de Aragón, justo antes del puente que cruza el río. Hay dos opciones para llegar a ella, la primera y más aconsejable, es hacerlo por un sendero que está al otro lado del río, para situarnos frente al Salto, en un mirador natural, la segunda accede por pista hasta un aparcamiento, y desde allí, en tres pasos, como aquél que dice, se llega a la parte alta.

lunes, 6 de junio de 2011

Molina de Aragón (Guadalajara).

La ciudad de Molina de Aragón constituye uno de los más interesantes conjuntos urbanos de Guadalajara, no en vano su patrimonio está declarado Conjunto Histórico Artistico.

Situada en el nordeste de la provincia es, además capital del Señorio de Molina, un territorio que ocupa una extensión de 3.000 kilómetros cuadrados con unos 4.000 habitantes aproximadamente.

Una ciudad de gran riqueza monumental, histórica y paisajística, incluida en la Ruta 25 escapadas para viajar con niños con las que los más pequeños de la casa podrán divertirse y gozar de experiencias extraordinarias en lugares que a sus ojos resultarán mágicos.

Otra de las caracteristicas  por las que se conoce a Molina de Aragón es por su clima continental, con inviernos bastante fríos y rigurosos y veranos cortos y no muy calurosos. En Molina de Aragón hay una media anual de 125 heladas y se han registrado temperaturas que han llegado hasta los -28 °C, registrándose en su estación meteorologica las temperaturas más bajas de España.

Entre sus manumentos más importantes se puede destacar el Castillo-Alcazar, uno de los más grandes de España. También el Puente románico, llamado Puente Viejo. Asi mismo encontramos también los restos de su muralla, el barrio moro y el barrio de la judería. En general el pueblo conserva buena parte de su patrimonio medieval con importantes restos arqueológicos en el denominado "Prao de los Judíos" .


sábado, 4 de junio de 2011

Cuenca (Catedral de Santa María y San Julián).


La catedral de Cuenca es uno de los grandes templos góticos de Castilla. Se levanta sobre lo que fue una antigua mezquita.

La ciudad de Cuenca fue conquistada por Alfonso VIII el 21 de Septiembre del año 1177 y según cuenta las crónicas de la época éste monarca decidió inmediatamente edificar un templo cristiano terminando su construcción pocos años más tarde, aprovechando para trasladar a la ciudad el obispado de Valeria y Arcas.

viernes, 3 de junio de 2011

Dehesa de los Llanos (Albacete). Campos de Adormideras.

"La adormidera produce una droga, de la que se dice cura, aunque mata como un sable..." Esto aseguraba el célebre medico chino Li-Shi-Chang allá por el año 1578. Tres mil años antes médicos egipcios ya habían enumerado cerca de 800 remedios, la mayoría de los cuales contenían semillas de adormidera.

El origen de su cultivo parece encontrarse en el Mediterráneo. Los sumerios lo utilizaban con fines curativos desde el 3500 a.C. Se piensa que de allí se extendería su empleo entre los egipcios y los persas. Posteriormente los navegantes portugueses lo llevaron a la India y en el siglo X a China. En la actualidad crece prácticamente en todo el globo terráqueo.

Esta planta fue introducida a México por los españoles. Allí se le dio el nombre de amapola y comenzó a utilizarse como narcótico para producir sueño, especialmente en casos de dolor severo. De hecho hoy en día las personas dedicadas a la herbolaria en este país y en todo el continente continúan recomendando su uso, a pesar de la prohibición.

La planta tiene un tallo hueco y fistuloso cuyas ramificaciones llegan a medir hasta un metro y medio de altura. Cada rama termina en una flor ovoidal blanca o roja (según su variedad). Llegado el tiempo de maduración, las flores se abren y conforman los frutos: cápsulas de unos 3 cm de alto en cuyo interior se encuentra la semilla junto con una sustancia de color blanco. Éstas cápsulas se rayan con cuchillos especiales para recolectar el jugo lechoso que despiden, el cual, al contacto con el oxígeno se va oxidando y adquiriendo un tono marrón.
El nombre genérico de la adormidera o amapola es Papaver. Esta planta contiene 24 alcaloides conocidos y la mayoría de ellos se utilizan con fines médicos. Su variedad más productiva es la somniferum, aunque se cultivan también clobrum, septiferum y bracteatum debido a las distintas concentraciones de los alcaloides que se busque producir. Los principales son morfina, tebaína y codeína.


La adormidera y sus derivados, los llamados opiáceos, forman parte indispensable de la farmacopea desde su origen mismo. Gran parte del saber farmacéutico de los griegos y de los romanos llegó a Arabia gracias a las obras de Discordes, un griego que sirvió en las legiones romanas durante el siglo I. Recorriendo todo el imperio romano, desde España hasta el Asia Menor, investigaba las plantas que pudieran servir como fármacos. Antes de morir transcribió toda su información en De materia médica, obra en cinco tomos que sirvió como catálogo básico de drogas durante 1500 años. A la caída de Roma, la herencia de Discordes fructificó en Oriente, donde los médicos musulmanes hicieron de Bagdad la capital de mundial de la medicina. A lo largo de la Edad Media los monasterios actuaron como depositarios del saber europeo y forjaron un estrecho vínculo entre religión y medicina recetando remedios tanto médicos como espirituales; sin embargo, la introducción de las drogas árabes en la Europa cristiana de finales del medioevo trajo consigo una nueva especialidad: la farmacia.

Durante los siglos XIV y XV las boticas se instalan en locales cerrados que se convierten en elementos básicos de la práctica médica europea. Los médicos ven a sus enfermos en la farmacia local, donde también el farmacéutico receta las drogas que prepara. Paracelso y sus sucesores contribuyen en gran medida a la reintroducción de las sustancias psicoactivas en la farmacopea occidental; defienden particularmente a opio, visto entonces como una panacea. Pronto deja de ser una sustancia ''diabólica'' para convertirse en un ''don de la providencia''. Este nuevo don es capitalizado por la iglesia católica durante el Renacimiento. Basados en textos árabes, romanos y griegos, los monjes se dan a la tarea de preparar diversas drogas; de tal suerte que en el siglo XVI todos los monasterios importantes no sólo cuentan con su propio hospital y sus médicos, sino con una extensa farmacia. Los médicos misioneros y las órdenes de monjas enfermeras datan de esta época.

Como droga recreativa el opio también ocupó un sitio de honor entre los más ilustres consumidores de psicoactivos prácticamente desde el origen de su utilización terapéutica. No obstante, el consumo de opiáceos en un contexto extra farmacológico, tuvo que esperar a que llegar la llamada revolución de las drogas.
Durante el siglo XVIII se aislan los principios activos de varias plantas medicinales: morfina (1806), codeína (1832), atropina (1833) cafeína (1841), estricnina (1857), quinina (1858), cocaína (1860), heroína (1883), mezcalina (1896), etc. En adelante ya no será necesario transportar plantas perecederas de un sitio a otro porque "en un maletín lleno de morfina o cocaína podrán acumularse hectáreas de sembradíos. Tampoco prevalecerá la incertidumbre derivada de la desigualdad de concentraciones en plantas de la misma especie, pues la pureza de los alcaloides permitirá dosificaciones exactas, multiplicando los márgenes de seguridad para el usuario. En menos de un siglo el trabajo de la química orgánica hizo más que en toda la historia universal previa".
Con esta revolución, la adormidera y sus derivados, se convierten en medicamentos populares. El láudano, las tinturas y los polvos se dispensan en las farmacias a bajo costo, tal como hoy en día las aspirinas o el bicarbonato de sodio. Poco después, comienza a cundir también su uso lúdico. Sin embargo, gracias a una variedad de elementos extrafarmacológicos, tanto la adormidera como sus derivados caerían dentro de la prohibición.

jueves, 2 de junio de 2011

Masegosa (Cuenca).

Masegosa es un pequeño pueblo situado en la Serrania de Cuenca 90 km de la capital y próximo al nacimiento de valor faunistico y paisajistico.

Dentro del término municipal, podemos visitar varias cuevas de origen Kárstico de gran interés espeleologico.
 
Desde aqui puede llegarse al Alto Tajo, en un paraje de extraordinaria belleza o seguir la carretera que lleva directamente al Nacimiento del Rio Cuervo. En sus montes es frecuente avistar diversas especies cinegeticas, entre las más frecuentes se encuentran: ciervos, jabalíes, gamos y corzos.

Además, se trata de un lugar con buenos ejemplos de la arquitectura serrana popular. Destaca la iglesia de Santa Ana, de una sola nave con planta de cruz latina. A la entrada del Presbiterio, arco triunfal de piedra con decoración gótico-isabelina y en el cuerpo, bóveda rebajada de medio cañón.

La Frontera (Cuenca).

La Frontera se sitúa entre la Alcarria y la Serranía, de ahí su nombre. Está a 43 kilómetros de la capital, a 6 kilómetros de Cañamares, a 9 kilómetros de Albalate de las Nogueras y a 8 kilómetros de Ribagorda. La Frontera se encuentra también en la denominada zona del Campichuelo.

En esta zona termina el Campichuelo y por extensión la Alcarria; enfrente dominadora está la Serranía.

Es uno de los pueblos con mas historia de la zona que se resiste a desaparecer. Tiene una media de edad alta, pero los jóvenes tienen la firma determinación de conseguir un futuro para la Frontera.

Cuando nos acercamos al pueblo apenas se ve, queda como sumergido y lo único visible es la cruz en la parte alta. Una vez dentro del pueblo descubrimos su encanto, no sólo por su estructura tradicional, sino por su habitantes. Sus gentes se dedican principalmente a la agricultura y la ganadera. Otra actividad complementaria tradicional es la apicultura. Obtienen una miel de excelentes características. Parte de la miel es utilizada para la fabricación del tradicional licor de miel del pueblo.

miércoles, 1 de junio de 2011

Laguna de Uña (Cuenca).

La entrada a Uña está presidida desde el lado izquierdo de la carretera por una alineación de imponentes cerros casi gemelos, que observa el discurrir de las cercanas aguas del Júcar.

Merece todo el interés, la laguna que la acompaña y comparte su nombre. Ésta se encuentra a 1.150 metros de altitud y ocupa una extensión de unas 15 hectáreas, aunque en su origen apenas fueron 2 o 3, que se extienden en la confluencia del arroyo Rincón con el Júcar.

En la actualidad tiene un carácter funcional de depósito de agua, lo que ha provocado su gran crecimiento. Los manantiales se encuentran cerca de la piscifactoría de ICONA habilitada en las inmediaciones. Pese a su carácter artificial, perfectamente apreciable, el lugar posee un encanto muy particular, que se acentúa si el viajero es curioso y desciende hasta las mismas aguas para contemplar la variedad de plantas y fauna que las habitan. Al atardecer el atractivo es incluso mayor, pues el sol tiñe con una sutil capa anaranjada los vivos colores que muestra durante el día y la laguna adopta un tono especial.