domingo, 8 de mayo de 2011

IV Festival Internacional del Circo de Albacete.



El  4º Festival de Circo de Albacete, es ante todo una competición entre lo mejores artistas del mundo. 12 atracciones que vienen a competir por el primer premio, en este caso el Acróbata de Oro. Artistas ya consagrados en el mundo del circo. Todos ellos ya han representado a sus respectivos países en los más prestigiosos festivales de circo, Montecarlo, Paris, Massy, Roma, etc.etc.

En la foto podemos ver la actuación del malabarista llegado desde Etiopia, Melaky Lissanu, malabarista, consagrado como mejor malabarista Africano y uno de los mejores del mundo en su disciplina, Bolas de Rebote, consiguiendo hacer hasta 10 bolas al mismo tiempo.

sábado, 7 de mayo de 2011

La Habana (Cuba). El Capitolio.

El Capitolio Nacional de la Habana es un relevante edificio construido en 1929 bajo la dirección del arquitecto Eugenio Raynieri Piedra, destinado a albergar y ser sede de las dos cámaras del Congreso o cuerpo legislativo de la República de Cuba.

Inspirado en el clásico capitolio romano, el edificio presenta una fachada acolumnada neoclasica y una cúpula que alcanza los 91,73 m de altura.

Situado en el centro de la capital, entre las calles Prado, Dragones, Industria y San José, es el origen kilométrico de la red de carreteras cubanas, y después del triunfo de la Revolución, cuando fue disuelto el Congreso, fue transformado en la sede del Ministerio de Ciencia, Tecnologia y Medio Ambiente y de la Academia de Ciencias de Cuba.

Abierto al público, es uno de los centros turísticos más visitados de la ciudad, habiéndose convertido en uno de los iconos arquitectónicos de La Habana, y es considerado habitualmente el edificio más imponente de la ciudad. Asimismo, aparece nombrado por algunos expertos como uno de los seis palacios de mayor relevancia a nivel mundial.

El Capitolio de La Habana fue inaugurado el 20 de mayo de 1929 (Día de la Independencia), con un costo total de casi diecisiete millones de pesos, lo que equivalía a la misma cantidad de dólares de la época. Su construcción se produjo en un periodo de gran recesión económica mundial, que provocaría al siguiente año la crisis conocida como el crack de 1929, por lo que el gobierno de Gerardo Machado fue acusado de permanecer ajeno a la realidad social que vivía el país.

Como cualquier edificio de estas características, su utilización varió en función de la situación política y social del país. En el caso del Capitolio, al modificarse la organización política de Cuba y no ser requerido su uso con el fin con el que fue construido, además de la carga simbólica y significado que se le podía atribuir, el emplazamiento fue destinado a otras instituciones.

 El Capitolio de La Habana ocupa su lugar en la historia como sede de la Asamblea Constituyente que en 1940 promulgó la famosa Constitución de 1940.

Más tarde, al triunfar la Revolución cubana de 1959, el nuevo gobierno revolucionario lo transformó (después de haber anulado dicha constitución) en la sede del Ministerio de Ciencia, Tecnologia y Medio Ambiente.

Con el paso de los años, las zonas más afectadas por los agentes climáticos han sido las zonas ajardinadas, que son las más deterioradas del conjunto. Sus jardines exteriores han sufrido cierto deterioro debido a la poca inversión estatal en las últimas décadas y a que es una zona altamente transitada. La estructura arquitectónica, debido a su sólida y resistente construcción, se mantiene en un buen estado de conservación, habiendo sido sometida en los últimos años a varios procesos de restauración para preservar su apariencia original.

Acorde con los nuevos tiempos, el edificio del Capitolio de la Habana sufrió un proceso de renovación con el fin de implementar su uso turístico y a menudo son programados encuentros, exposiciones, actos solemnes y actividades unidas a la difusión de la herencia histórica y arquitectónica del edificio.

El Capitolio Nacional de La Habana constituye uno de los símbolos más notables de la ciudad, equiparable al Castillo del Morro, la catedral de la Habana y la imagen del perfil arquitectónico del Malecón habanero. Aparece nombrado por algunos expertos como uno de los seis palacios de mayor relevancia a nivel mundial.

viernes, 6 de mayo de 2011

Fuentespina (Burgos). Ermita del Padre Eterno.


La ermita de la Santisima Trinidad, también conocida como santuario del Padre Eterno, se sitúa a un kilometro al Oeste de la villa de Fuentespina, y constituye un centro devocional de arraigada tradición en la Ribera del Duero.

Fué esa devoción la que llevó a los habitantes de Fuentespina, en 1719, a plantearse el ambicioso proyecto de su construcción, costeando gracias al esfuerzo de todo el pueblo. A ello contribuyó la favorable situación socio-económica del momento, en torno a los siglos XVII-XVIII, debido a la revalorización de las rentas agricolas, asi como al desarrollo del viñedo,  principal orientación productivo de la villa.

Se Sabe que desde el siglo XVI existia una ermita bajo la advocación de la Santisima Trinidad, a la que acudian, en solemne procesión, el Concejo arandino y númerosos fieles de la zona. Sin embargo, cuando Felipe IV otorgó el título de villa realenga a Fuentespina en 1636, esta se separó de la jurisdicción de Aranda, y el regimiento arandino dejó de acudir a la ermita. No por ello cesó la devoción a la Santisima Trinidad. Asi lo atestigua la magnifica construcción que podemos contrmplar hoy dia.

Declarada Bien de Interés Cultural en 1992, la ermita se yergue con sobrado protagonismo en el paraje que la acoje, muy de acuerdo con el gusto barroco, ya que su aislamiento resalta el juego volumetrico de sus distintos componentes. Se trata de un edificio de planta de cruz latina con una sola nave, camarin y coro alto a los pies.

Al exterior llama la atención la bicromia de los materiales, con el empleo de mampuesto en los muros y silleria en elementos mas concretos, como las cornisas y los marcos de los vanos. El elemento más significativo es la fachada barroca, configurada como un gran telón de fondo del paseo arbolado que precede al edificio. Consta de portada edicular bajo un arco de medio punto, a modo de entrada triunfal, rematada con una espadaña. Cabe señalar, la imagen de la Santisima Trinidad situada en la hornacina, hecha en 1736 por Antonio Gautica de Mendoza. Está concebida de forma rigida y en ella destaca la intensa mirada de Dios Padre, iconografia que se rrepite en el interior del templo.

Sobre la estructura del gran arco triunfal se sitúa un marnifico escudo de 1772 que incorpora la corona real, el toison y las armas de Castill, de León y de Fuentespina, como referencia a su condición de realengo. Su autor es deconocido, pero presenta claras similitudes con la fachada del monasterio  cercano de Santa Maria de la Vid (La Vid y Barrio).

miércoles, 4 de mayo de 2011

Playa de los Amadores (Gran Canaria).

La Playa de Los Amadores es una de las playas más bonitas y conocidas de Gran Canaria. Está localizada al Sur de la isla de Gran Canaria en el municipio de Mogán. Su arena y sus aguas turquesas hacen las delicias de los bañistas.

martes, 3 de mayo de 2011

Sevilla (Plaza de España).


La Plaza de España de Sevilla constituye un conjunto arquitectónico encuadrado en el Parque de Maria Luisa, configura uno de los espacios más espectaculares de la arquitectura regionalista.

La Plaza de España constituyó el proyecto más emblemático de la Exposición Iberoamericana del año 1929, fue proyectada por el arquitecto sevillano Anibal González, que también era arquitecto director del evento expositivo, fue ayudado por un buen conjunto de colaboradores, entre los que se encontraban el ingeniero José Luis de Casso y el arquitecto Aurelio Gómez Millán.

Las obras de construcción comenzaron en el año 1914, resultando el proyecto más ambicioso y costoso de la Exposición, llegando a trabajar en su construcción mil hombres al mismo tiempo, puede resultar asombroso, cómo una ciudad en situación económica difícil en esos años, se embarcó en un proyecto de semejante magnitud. Algunos aspectos del proyecto suscitaron algunos rechazos, la Academia de Bellas Artes se opuso a la altura prevista de las dos torres que podían rivalizar con la Giralda y Forestier, diseñador del Parque de Maria Luisa rechazaba la construcción de la ría que rodea la plaza, para una ciudad con gran escasez de agua como Sevilla.

En 1926, tras la dimisión de Aníbal González de su cargo de director de la Exposición, asume la finalización del proyecto el arquitecto Vicente Traver, que terminó los cerramientos del recinto y añadió la fuente del centro de la Plaza.

La plaza es de grandes dimensiones (200 metros de diámetro), tiene una forma semielíptica, que simboliza el abrazo de España y sus antiguas colonias y mira hacia el río Guadalquivier como camino a seguir hacia America. Su superficie total es de 50.000 metros cuadrados, de los que 19.000 están edificados y los 31.000 restantes son espacio libre, está bordeada por un canal que recorre 515 metros y es atravesado por cuatro puentes. Los edificios que envuelven la plaza se estructuran en un edificio central, alas con edificaciones intermedias que compensan una excesiva longitud y torres en los extremos. Esta planta responde de forma muy cercana al esquema formal del tipo de villa palladiana con alas curvas, como la Villa Badoer de Fratta Polesine o Villa Trissino en Meledo, mostradas por el arquitecto italiano Andrea Palladio en sus Cuatro libros de la arquitectura, que Aníbal González conocía.

 La construcción está realizada con ladrillo visto y amplia decoración de ceramica, artesonados, hierro forjado y repujado y mármol labrado, que dan al conjunto un ambiente renacentista, según los escritos de Aníbal González su inspiración para diseñar la plaza había sido el Renacimiento español, modernizándolo. Las dos torres que flanquean la plaza que proporcionan un ambiente de estilo barroco miden 74 metros de altura, y crearon disgusto entre los académicos por rivalizar en altura con la Giralda.

La fuente central, obra de Vicente Traver, ha sido muy cuestionada porque rompe la rotundidad de vacío de la plaza. El canal que contiene es cruzado por 4 puentes que representan los 4 antiguos reinos de España. En las paredes de la plaza se encuentra una serie bancos que delimitan el espacio de las cuarenta y ocho provincias españolascolocadas en orden alfabético, en los que se representan para cada una de las provincias, su escudo, el mapa y algunos hechos históricos destacados de la misma.

Otros detalles a destacar de la obra son sus múltiples relieves realizados todos por el escultor Pedro Navia.

En un principio tras finalizar la exposición su destino era formar parte de la Universidad de Sevilla, esa es la razón de las hornacinas existentes en cada una de las provincias. Sin embargo tras haber sido utilizada durante la Exposición, pasó a ser sede del gobierno militar, sirviendo sus estancias como ubicación de la Capitanía General, albergando años después además la delegación del Gobierno central en Andalucia y al mismo tiempo el Museo Militar de Sevilla. Hoy en día alberga a la subdelegación de gobierno.

domingo, 1 de mayo de 2011

Abadia de Maria Laach. Andernach (Alemania)


La abadía benedictina de Santa María Laach, en la región de Eifel es un conjunto monástico sin parangón de la Alta Edad Media, fue durante siglos un centro religioso y cultural del Rin Medio y de la región Eifel.

Los monjes benedictinos llevan orando y cantando durante más de 700 años en el monasterio de Santa María Laach. Este se consagró a las ciencias naturales y a las humanidades. El monasterio medieval de Santa María Laach en la región Eifel es uno de los monumentos conmemorativos románicos más bellos de Alemania. Las obras de construcción del monasterio, fundado por el conde palatino Enrique II y su esposa Adelaida, se prolongaron durante siglos, del 1093 al 1216. La iglesia de seis torres resulta especialmente fascinante y se considera una creación perfecta del estilo románico.

Esta basílica abovedada sobre pilares de tres naves presenta una lujosa entrada y un claustro de principios del siglo XIII. La construcción exterior presenta líneas claras y sencillas. En el asimismo sencillo interior de la basílica se encuentra la tumba de su mecenas, el conde palatino Enrique II. Hoy en día en el monasterio viven unos 60 monjes benedictinos según la regla de san Benito. El trabajo y la oración determinan la vida diaria.
La abadía de Santa María Laach, en la orilla sudoccidental del lago Laacher, en la región Eifel, es propiedad de la orden de los benedictinos y constituye uno de los recintos de este tipo más ricos en Alemania. El patrimonio del monasterio incluye grandes extensiones de terreno, una explotación agrícola que se gestiona como granja ecológica, el lago Laacher con sus instalaciones turísticas, el Seehotel, un establecimiento de horticultura, la editorial ars liturgica especializada en arte, una tienda de libros, distintos talleres de artesanía que ofrecen formación profesional como, por ejemplo, fundición de bronce, herrería artística, alfarería, carpintería, agricultura y un taller de electricidad. Las habitaciones de las alas destinadas a los huéspedes se reservan a aquellos que participen en ejercicios espirituales o programas de asistencia espiritual.